Viernes, 22 de Septiembre de 2017 | 04:59:52
05/07/2017

Urribarri y sus 33 diputados avalaron el accionar delictivo de Allende

Después de un mes sin sesionar para proteger al diputado José Allende quien amenazó a un periodista de Noticiauno, todos los bloques bajaron al recinto este martes. No sólo guardaron silencio sobre el hecho por el que fue imputado el legislador del FPV, sino que aprobaron una ley a medida de UPCN.

 

Todos los bloques de diputados guardaron silencio ante la gravísima situación judicial que involucra al legislador oficialista y titular del gremio UPCN (a él personalmente, a los principales dirigentes de su gremio, y al ministro de Salud que reportaba a UPCN).  

Después de estar paralizada más de un mes, la Cámara de Diputados de la provincia volvió a sesionar este martes.

El presidente del cuerpo, el exgobernador Sergio Urribarri, suspendió las sesiones a fines de mayo, luego de las amenazas lanzadas por su socio político, el diputado José Ángel Allende, contra el periodista Martín Carboni de NOTICIAUNO, a raíz de las investigaciones periodísticas sobre irregularidades cometidas en el Ministerio de Salud, durante la gestión De La Rosa.

Por las amenazas al periodista, la Justicia imputó al legislador, titular del gremio UPCN. Sin embargo, no hubo un pronunciamiento de la Cámara sobre el accionar “delictivo” de Allende (así lo entiende el Fiscal Álvaro Piérola que ordenó la causa).

Frente a Allende –y a diferencia de sus colegas del Senado- los diputados guardaron silencio. Y no emitieron una sola palabra en defensa de la libertad de expresión y con ello de la libertad de información de toda la ciudadanía.

El recinto era el ámbito institucional para sentar posiciones que, de hecho, quedaron sentadas ayer: “Por orden de Urribarri, todos guardaron silencio y protegieron a Allende”.

Al estruendoso silencio se plegaron también dos candidatos que integran la lista de diputados nacionales del oficialismo: el diputado provincial y titular del bloque del FPV, Juan José Bahillo, y el diputado bustista Gustavo Zavallo.

Tampoco dijeron una sola palabra los diputados provinciales sobre “el apriete y las amenazas” perpetrados por la cúpula del gremio UPCN que lidera el diputado  Allende, y por el propio exministro de Salud Ariel De La Rosa, contra la directora del Hospital Colonia de Salud Mental de Diamante, Natalia Trossero, a quien amenazaron y coaccionaron para que cumpliera una resolución.

Por lo sucedido en Diamante, hechos que fueron denunciados por NOTICIAUNO, este viernes la Fiscalía solicitará la elevación de la causa a juicio oral, con la celeridad prevista para los delitos cometidos “en flagrancia” por los dirigentes gremiales “apretadores”.

Esos hechos, sumados a la extensa lista de irregularidades cometidas en el Ministerio de Salud durante la gestión de Ariel De La Rosa –denunciados por NOTICIAUNO- motivaron al gobernador Gustavo Bordet a pedir la renuncia del ahora exministro de Salud, ahijado político del diputado Allende.

La gravísima situación “delictiva” que involucra al legislador oficialista (a él personalmente, a los principales dirigentes de su gremio, y al ministro de Salud que reportaba a Allende) fue IGNORADA por todos los diputados en la sesión de ayer, la primera que se realizaba después de todo lo que pasó.  

El temor reverencial que evidentemente sienten los diputados frente a su colega Allende (sostenido políticamente por Sergio Urribarri) los llevó a IGNORAR -también- que TODOS LOS HECHOS SOBRE LOS QUE GUARDARON SILENCIO motivaron un cambio de conducción del Ministerio de Salud.

Ayer aprobaron una Ley de Enfermería para complacer a Allende y al exministro renunciante e imputado De La Rosa –sus mentores- sin siquiera consultar a las nuevas autoridades de la cartera sanitaria su opinión sobre el tema.

Off the récord, todos los diputados afirman que esa ley es una herramienta a medida del “modelo sindical de UPCN”.

Pero levantaron la mano y la aprobaron.

El silencio de los diputados provinciales ayer, no hizo más que convalidad el accionar violento de uno de sus pares.

El “combate a las mafias” sólo es un slogan de campaña.

El silencio, ¿la complicidad?, de los diputados provinciales fue tal que ninguno fue capaz de aclararle a Allende cómo deben funcionar las instituciones en un Estado de Derecho, cuando el diputado mintió y explicó tergiversadamente lo que pasó en Diamante. También mintió cuando quiso ponerse en víctima en el caso de las amenazas al periodista Carboni.

En un débil intento por salir del lugar de victimario y ubicarse en el lugar de víctima, Allende  (siempre frente al silencio cómplice de sus pares) dijo ayer que “en la ciudad de Diamante no hubo ningún incidente, sino un gremio que reclamó por todos los medios” y que la Ministra de Salud “ha ratificado todo lo que decíamos” sobre la enfermera, dando a entender que la nueva Ministra Sonia Velázquez había resuelto reincorporar a la enfermera Yanina  Migueles, quien había sido apartada por la directora del Hospital de Diamante, luego amenazada por todos para que la reincorporara.

“Ahora nadie puede decir que la Ministra es de UPCN”, agregó Allende, abonando la idea que viene sosteniendo en defensa de los gremialistas patoteros de su gremio, quien –según Allende- fueron apresados e imputados por “defender a una trabajadora afiliada a su gremio”.

Lo cierto es que fue De La Rosa y no Sonia Velázquez, quien firmó –antes de renunciar- la resolución ordenando la reincorporación de la enfermera, delegada de UPCN.

Lo cierto es que nada tiene que ver esa resolución, ni la enfermera, con la grave acusación que pesa sobre cinco dirigentes de UPCN y el propio De La Rosa.

La Justicia los acusa a TODOS porque intentaron obligar, bajo amenazas y presión, a la Directora de un hospital para que cumpla una resolución QUE NO HABÍA SIDO COMUNICADA POR EL MINISTERIO DE SALUD RESPETANDO LOS CANALES INSTITUCIONALES CORRESPONDIENTES, tal como ordena la Ley de Procedimientos Administrativos vigente.

En vez de notificar conforme a la ley a la enfermera en cuestión y luego a la Directora (que es lo que se hizo ahora), la decisión del Ministro De La Rosa fue mandar a la patota al hospital y encima levantar el teléfono y apretar personalmente a la directora.

Vulnerando los canales institucionales y apelando a las vías de hecho, como en la era de las cavernas. Sin respetar la ley.

Tal como hicieron cuando apretaron al Director del Hospital Santa Rosa de Villaguay, hecho también denunciado por NOTICIAUNO, y sobre el cual también está trabajando la Justicia.

A pesar de lo que diga Allende con el aval silencioso de sus pares, la cúpula de UPCN y el propio exministro de Salud irán a juicio oral por haber amenazado y coaccionado.

Y él mismo por haber amenazado a un periodista de un medio que denunció las irregularidades que desencadenaron la renuncia del Ministro de Salud.

 

 

Fuente: Noticiauno

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