Tras la sanción definitiva de la reforma previsional, Rogelio Frigerio salió a defender la decisión de su Gobierno y aseguró que se trata de una medida que durante años fue reconocida como necesaria, pero que ningún gobierno se animó a llevar adelante. “Todos sabían que si no se hacía nada la Caja explotaba y que no se iba a poder garantizar el pago de las jubilaciones presentes y mucho menos de las futuras. Faltaba coraje, determinación y compromiso. Nosotros vinimos a transformar esa realidad”, afirmó el mandatario.
Frigerio buscó además llevar tranquilidad a los actuales jubilados y sostuvo que la reforma no implicará una reducción de sus haberes. “Esto no va a cambiar en nada la situación de los jubilados actuales”, aseguró, y agregó que los próximos recibos reflejarán los aumentos correspondientes por movilidad. En paralelo, puso el foco en la dimensión del desequilibrio financiero: “La Caja pierde un millón de dólares por día”. Según planteó, la nueva legislación no eliminará de manera inmediata el déficit, pero permitirá contener su crecimiento y comenzar a reducirlo.
El gobernador vinculó la situación de la Caja con los fondos que la Nación adeuda a Entre Ríos y recordó que su gestión inició acciones judiciales para reclamar esos recursos. También destacó la reactivación de las auditorías destinadas a respaldar el reclamo provincial. Con la reforma ya convertida en ley, Frigerio busca presentar la decisión como uno de los principales hitos de su gestión y como el punto de partida para ordenar las cuentas previsionales, mientras el debate político sobre sus efectos y el futuro del sistema continúa abierto.
Fuente: Noticiauno